Las bases de un acuerdo entre los dos. No crea ninguna sociedad nueva: compartimos la marca Mamma Sabe y nos comprometemos a conseguir un inversor para la planta. Si no llega, Pancho decide el plan alternativo. Es un borrador para charlar y después pasar en limpio con Tomás.
Produce Casa Vegana, Mamma Sabe y marca blanca. Opera con margen positivo antes de la deuda. Es de Pancho al 100%.
Una parte larga y barata, ya reestructurada. Otra con bancos y ARCA que drena caja todos los meses: esa es el problema.
El camino es conseguir un inversor. Si entra, no hay concurso. Si no entra, el concurso preventivo es el plan alternativo.
La planta, con su deuda y sus decisiones sobre inversores o concurso, sigue siendo de Pancho.
Diego paga su mitad a la valuación actual: 5 EBITDA anuales de la realidad de hoy (USD 14,8K, $23,1M), de una vez y dentro de los 15 días. El pago es cash out a Mery, titular de la marca; no entra a ninguna sociedad. Pasado el plazo, se recalcula con el mismo método.
Siguen siendo de Diego. Las que fabriquen en la planta lo hacen como clientes, a valores de mercado.
Si el inversor entra cuando Mamma Sabe ya es 50/50, la marca se cede al inversor en partes iguales y cada uno conserva su parte, según cómo se instrumente. El pago por la marca fue cash out a Mery y no se devuelve ni se computa como aporte a VNG.